Esta moral de esclavo

No tengo palabras.
No me quedan palabras.
Hubo un día en que con ellas
creaba castillos,
alimentaba almas
y crecía.

De qué me han servido,
si la cáscara no tiene
la dulzura de la fruta.

Me he dejado adormecer,
con esta moral de esclavo,
sin mirarte a los ojos.

Te he dejado palideder,
marchitar,
y no tengo palabras
para excusarme.
Suenan vacías, inútiles, opacas.
No tengo palabras
para devolverte la alegría.
No tengo palabras que sirvan.
Puedes arrancarme la lengua,
no tengo palabras.

Sólo tengo amor,
amor como no hay otro.
Pero esta noche,
esta negra noche
no me sirve el amor
para conseguir un poco de consuelo.

Me has puesto en evidencia,
y no puedo defenderme.
Si me se tan culpable como dices,
y he recibido de ti
una ira fría
como sólo se alcanza
cuando se pierden las palabras.

Leave a Reply