Toda la magia del mundo,

Todo el poder del cielo
y toda la magia del mundo.
No se puede pedir más
y con menos no haré nada.

Toda la magia del mundo,
la voluntad de las aguas
y las mareas de viento.
Y no bastarían para poseer tu corazón,
para ostentar la llave de tu alma.

Los brazos de la tierra
y los pozos de fuego, no bastarían,
aunque sí, tal vez,
el brazo de Dios,
para, quizá, tomar tu mano.

Y de qué sirve tomar tu mano,
o sólo mirarte la sombra.

De qué me sirve
toda la magia del mundo
si no compraré con ella
redención ni amor eterno.

Amor, amor,
pero ellos dicen
que amor es Dios,
y viceversa.

Si sólo amor me amarra a ti,
y sólo amor te traería,
más bien me haría falta
ni una gota de magia
ni todo mi esfuerzo inútil
sino todo el poder del cielo,
ese que llaman amor,
y entonces empiezo a saber
que tal como ha sido contigo,
tampoco al cielo llegaré nunca.

Leave a Reply