me acuerdo siempre con dolor

Porqué será que, de ti
me acuerdo siempre con dolor.
Porqué la desesperación
atenaza el alma
cuando tu nombre cae en el aire.

Si de tu mano conocí
la felicidad más dulce,
y en tu boca bebí
las palabras soñadas,
¿Porqué no sueño de ti más que con llanto?

Me dejaste en la hondonada,
me encaminaste cuesta arriba.
No te das cuenta de que,
encandilado por tu luz
viviré demasiado ciego
para atravesar la oscuridad.

Desde ti no hay camino,
desde ti que no hay verdad.
Quedé encerrado en mi sótano
por botar las llaves del reino.

No hubo noche, después,
en que no pateara las puertas,
llamándote a gritos.
Que lejos estabas, ya,
para mi brazo tullido.

Di vueltas arañando las paredes
torturado siempre por tu olor,
cautivo conmigo,
siempre presente, tan tuyo,
amado y negro verdugo.

Se me acaba el aire en las tinieblas,
oigo campanas de duelo.
Si por un momento sintiera tu voz,
santa locura, despertándose en mi oído,
bienvenido espejismo,
quisiera escucharte diciéndome adiós,
y sentir tu abrazo suave,
tantas veces tembloroso,
envolverme por última vez,
para precipitarme redimido
en la última oscuridad
y en tu último silencio.