La historia de Aquiles

Mushashos… a estas arturas ya somos todos peritos en esto de la historia, porque la curtura es lo más lindooo!!! (léase con voz de viejo ebrio nostálgico).

Así que me enorgullezco y enyegüezco en presentar:

LA BIOGRAFÍA DE AQUILES (A prueba de diputados)

Bueno. Aquiles era hijo del mortal Peleo y de la nereida Tetis, conocida por tener unas pechugas famosas en todo el mundo conocido.

Tetis bañaba a su hijo en la laguna Estigia, en donde a lo lejos se veía al viejito Caronte transportando gente de un lado a otro, como les contamos en la historia de Orfeo. Bueno, la laguna Estigia tenía un serio problema de eutrofización principalmente porque había una planta de Celulosa Arauco justo al lado, pero a nadie le importaba demasiado porque mal que mal todos estaban bastante muertos cuando pasaban por ahí (con la excepción de Orfeo entre otras).

Las emanaciones de la planta de Celulosa eran tan fuertes que los que se bañaban ahí salían radiactivos, invulnerables y algunos con una vistosa cola. No fue el caso de Aquiles, el cual quedó solamente invulnerable excepto por el talón desde donde Tetis lo sostuvo para meterlo al agua. Como consecuencia de esto Aquiles tenía sólo un punto débil y una fuerte fobia al agua producto de las chinas que le hacía su mamá.

El profeta Omarcito Gárate presagió que si algún día fuera necesario tomarse la ciudad de Troya (y agregó: “con lo cual no quiero decir que esto llegue a ocurrir”) será absolutamente necesario contar con la ayuda de este niño. Tetis se sorprendió mucho porque sólo ella sabía de los baños en la laguna Estigia y porque Omarcito por lo general no le achuntaba a nada.

La cosa es que Tetis sabía que si Aquiles iba a una guerra moriría joven, así que lo envió a la corte del rey Lycomedes, en donde vivió algunos años disfrazado de señorita. Ahora, Aquiles era bastante masculino y a medida que se le enronquecía la voz y le salía bigote, cada vez corría menos riesgo de resultarle ?atractiva? a los jovencitos de la corte, los que se reían de la que creían una muchacha amachotada. Claro que Aquiles no era huevón y pasaba todo el día en el camarín de las mujeres cuarteando a sus compañeras, claro que sin desvestirse por completo para no sembrar el terror.

No sembró el terror pero igual sembró, porque la hija del rey Lycomedes, llamada Deidameia quedó misteriosamente embarazada, fenómeno que concluyó con Aquiles sorprendido en su condición de hombre, reclutado ipso facto y enviado a la guerra.

Ahora, el cabro le pegaba al cocido, así que en la guerra lo pasó bomba. Mataba gente por montones, comía bien, dormía hasta tarde, se comía a las minas, etc etc.

En una de las escaramuzas con los troyanos, Aquiles conquistó Lymessos (una de las 23 ciudades Troyanas que capturó… porque Troya no era sólo una ciudad sino un país!) y en Lymessos capturó a Briseida, una flaca bien rica, morenita. Se la llevó a su tienda y justo cuando se disponía a hacerle “la maldad” con el pleno consentimiento de la flaca, llegó Agamenón, el cabrón del ejército griego y dijo: “este filete se lo come Papá Mono” y se llevó a Briseida a su carpa dejando a Aquiles con la ídem levantada.

 

La historia de Aquiles (Segunda parte y final)

Dejamos a Aquiles con la carpa en ristre luego de que Agamenón le quitó a su pierna Briseida y se la llevó pa hacerle la maldá.

Aquiles no podía oponerse a la voluntad de Agamenón… aunque fuera seco igual tenía que obedecer. Y se dedicó a chupar, chupar, chupar… le puso piscola, pipeño, coñac tres palos, ron Silver, pilsener dorada, vino tocornal, aguardiente lontué, gin seagers y casi todos los tragos malos que habían en la botillería: “Troya Liquors” que en realidad era un sucucho al que hasta las moscas le hacían el quite.

Con Aquiles en plena borrachera, y Agamenón haciendo de las suyas con Briseida, el ejército griego bajó notablemente su rendimiento y empezó a perder terreno. Finalmente fueron los milicos a hablar con Agamenón y le dijeron:

“Agamenón!”

“Menon”, respondió él, que siempre contaba ese chiste y sólo él se lo celebraba.

Le contaron que desde que Aquiles, el delantero estrella del equipo, se había encerrado a chupar, les estaban sacando la cresta. Agamenón dio la orden de que Aquiles saliera a pelear.

Aquiles no salió… el ejército estaba inquieto.

Agamenón le ofreció recompensas a Aquiles para que saliera a pelear. Aquiles no salió. El ejército estaba asustado.

Agamenón le devolvió a Briseida a Aquiles. Cuando Aquiles la vió llegar, con el Baby Doll manchado, pasada a la colonia barata tipo Millionaire u Old Spice que ocupaba Agamenón, con el pelo chascón, ojerosa y encima con las uñas de los pies pintadas color turquesa dijo: “ni cagando”. Y no salió a pelear. El ejército huía despavorido… todos los días salían unos ferry llenos de griegos que volvían a su patria a filosofar, lo cual era su verdadera vocación.

Resulta que Aquiles tenía un yunta de joven, Patroclo. No sé si realmente se lo cagaron poniéndole ese nombre o sólo le decían así, pero Patroclo, viendo que la ausencia de Aquiles desmotivaba al ejército, no halló nada mejor que vestirse con la armadura de Aquiles y salir a pelear. Aquiles estaba tan ebrio que no atinó a pararlo. Sólo se tiró un chanchito, se rió, se cayó de hocico y quedó dormido.

Patroclo era buena gente, pero pa la mocha era reguleque no más. Cuando salió con las armas de Aquiles, el ejército se volvió loco y empezaron a avanzar, hasta encontrarse con Héctor, hermano mayor de Paris y príncipe de Troya. Ambos pelearon y Héctor ganó por seis tajos a cero, marcador tenístico y Patroclo se fue cortina. Por un lado fue malo pa los griegos, porque todos creyeron que Aquiles había muerto, pero por otro lado fue bueno, porque cuando Aquiles se enteró se motivó indio, salió enajenado y le sacó la cresta a todo el mundo en una volada tipo Asterix… cuando dio con Héctor lo mató, le pegó, lo escupió, amarró su cuerpo a un carruaje y dio tres vueltas al rededor de la ciudad arrastrando el cadaver y cantando :”We’re not gonna take it!” de Twisted Sister… o era Quiet Riot? no me acuerdo.

Príamo, rey de Troya, quedó tan asustado que propuso una tregua, y Aquiles puso como condición que le diera a su hija, (supongo que era Polixena, en realidad no lo sé) en matrimonio. Príamo aceptó, pero todo era una trampa. En mitad de la ceremonia, Paris le despachó una flecha envenenada que le dio en el talón y lo mató.

Las armas de Aquiles -símbolo de su valor en Batalla- fueron disputadas por los otros dos mejores guerreros: Ulises y Ayax. Ganó Ulises y el premio incluía ser el protagonista del segundo libro de Homero, enviado especial de TV Grecia a cubrir la guerra.

Las armas de Patroclo no registraron interesados.

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