A Santiago Figueroa, mi hijo



Hijito mío, Santiago, luz de los dioses sobre la tierra, yo que soy indigno de ver tu sombra te quise escribir una carta, pero como soy tan tonto la estoy escribiendo en un espacio abierto, para que alguien te lo cuente si es que me pasa algo.

Hijo mio, no sólo te amo sino que te admiro, admiro cada paso que das, admiro cada sílaba que balbuceas. Casi no puedo hablar de tí sin llorar, porque lo eres todo para mí.

Cuando tu mamá te tenía en la guatita yo te hablaba con mucho amor, pero hijo, el momento en que te tomé en brazos por primera vez me cambió la vida. Osea preferiría mil veces ese momento a cualquier otro. Sentir tus piernas tan chiquititas Santiago, tan frágiles y saber que van a caminar. Sentir tu olor, sentir que dentro de ese cuerpito que parece esponja hay huesitos y sentir tu fragilidad.

Hijo mio, no tengo ninguna exigencia para ti. Tú nunca vas a tener que darme explicaciones por nada. Supongo que a veces te vas a portar mal pero hey! No tengo autoridad moral para reprocharte nada. Quiero ser tu amigo además de tu papá y voy a poner mi vida delante de la tuya cuando tengas un problema. Voy a endeudarme sin miedo cuando necesites lucas, voy a dejar que me maten si es necesario para que no te pase nada.

Hijito, Santiago, cuando el día antes de venirme a Taiwan me abrazaste y me gritaste “papá” sentí como si me estuvieran rompiendo por dentro. Perdóname porque se supone que no debieras verme llorar.

Pero… sincéramente, cuando te escuché decirlo, como a las 3 de la mañana, que creo que tenías una pesadilla, Santiago,te tomé en brazos y me importó dos pepinos no dormir. Me dí cuenta cómo me necesitabas, hijito mío. Yo no estoy seguro de haber necesitado a mi papá de esa manera pero cada uno es distinto y de verdad daría la mitad de los años que me quedan para estar contigo aunque fuera un ratito.

Hijo mio, ahora voya ducharme, salir a comer algo y volver a intentar dormir. La feria computex es tan enorme que te caerías de espalda… es como… 20 veces el mercado central? Y lo más importante es la gente, hijo, unos representantes chinos de Shenzen y Guandong que deben ganar poca plata pero de verdad se creen el cuento, aman sus productos y yo también los felicito por eso.

Espero que a esta hora estés jugando como corresponde en el jardín, el vitamina con la tía Sandyy la auxiliar que no me acuerdo cómo se llama pero tú le dices Icky. Te quiero mucho hijo, si algo me pasa acuérdate que te amo, como nunca he amado a nadie. Gracias por leer esto, de un viejo guatón indigno de contemplar tu sombra. Espero que si lees esto no hayas perdido mucho tiempo.

Te amo mucho hijo. Eso es todo lo que sé, y el resto me da lo mismo.

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