La mujer de la frontera

Lo entendí perfectamente
que no tienes miedo a nada
mas vives aterrorizada
de los vicios de la gente

Lo entendí, te soy sincero
la habilidad de mostrarte
sin conocer el pudor,
de tu historia ni tu cuerpo,
de confesar tus secretos
pero rodeada de un velo
hermético al mismo tiempo.

Si acaso es todo una historia
para escudar tu verdad
o era en cambio tu verdad
el mejor de los escudos.

Me costó entender, si había,
lo qué te gustaba en mí
o lo entendì por momentos
extravié luego el recuerdo
cuando me perdí a mi mismo
si te gustó una de mis caras
ayúdame a recordarla
o encontrarla en el abismo.

Pude entender esa rabia
tu sensibilidad social
tu instinto idealista
pude oler bajo el perfume
las homonas de la mujer
revolucionaria que duerme

Pude entender qué me gustaba de tí
y no era únicamente la llama
incandescente de tu mirada intensa
Y no era el gesto feral
de tu pelo cambiante.

Y no eran tus pechos
gloriosos e insolentes
que surgen cuando te estiras.
No eran -aunque podrían haber sido-
tus piernas de bailarina,
que alumbran donde caminas.
Fue más bien el valor,
el ingenio seguramente,
la entereza, de sobrevivir a la vida
doblarle la mano y escupirle a la cara
sin dejar de ser la hembra más sexy
del lugar.

Creo que como nunca antes
Me encantó todo el  conjunto,
toda tu piel y todo tu mundo,
no lo digiere cualquiera
pero yo… qué más quisiera
que probarlo en carne propia.

Lo que más costó entender
y terminó por vencerme
fue tu esencia de mujer,
de mujer al fin y al cabo
que nunca podría tener
conquistar ni poseer
su carne ardiente a mi lado.

Que además de una mujer
eras mujer satisfecha
que tenías la vida hecha
cómo poderte ofrecer
lo que ya te ofrece él
cómo te podría dar
yo toda la felicidad
que te entrega otra persona,
un señor cuyo lugar
mataría por llenar
aunque fuera una vez sola.

Pero con lo que me cuesta entenderte
y cuánto duele no tenerte
sigue siendo una aventura
desempañar tu locura
conocerte poco a poco
y confesarte temblando
que yo también estoy loco.
y ser un poco mejor
y renunciar al pudor
cuando conecto contigo.

Leave a Reply